Mientras por aquí andamos
entretenidos con el circo mediático-político, las cosas por Siria parece que
empieza a vislumbrar un final y otro principio.
Lo que los “medios” llaman el régimen
comienza a ganar la guerra con la inestimable ayuda rusa e iraní. La batalla
final de Aleppo parece estar cerca y su desenlace provoca que se magnifique la
campaña mediática contra los posibles vencedores. El problema para nosotros
radica en el lugar en el que nos ha tocado vivir y en el gobierno (no confundir
con pp, psoe y cosas de esas) que nos dirige. Mal parece que nuestro lado digiere
los acontecimientos recientes en la llamada “bisagra del mundo”; véase la nueva
campaña de imágenes de niños muertos, espías envenenados o cantantes de dudoso
gusto luchando por la “libertad de expresión” en Rusia. Ya ni se esconden en
titulares donde tildan de régimen opresor al gobierno sirio(que tampoco es
Teresa de Calcuta) y de fuerzas rebeldes a una macedonia que va desde Al-nusra,
Al-qaeda o ISIS.