Ni
en mis mejores sueños podría imaginar que vería mi cara en una
revista publicada en el año 2017, menos aún cuando la foto donde
figuro se realizó hará unos 75 años en un lugar indefinido del
frente de la Operación Barbarroja. La muerte me hace justicia por
fin, compartir publicación con un Austria, el emperador Napoleón o
con un artículo sobre la Roma Imperial, va más allá de lo que
deseaba en vida y que la parca ha tenido a bien reconocerme. Triste
mérito.
Podría
empezar por vanagloriarme de mis medallas ganadas en la Guerra Civil,
mas debido al hastío que me da todo lo políticamente español con
su aburrida dicotomía de lo bueno y lo malo, hace que prefiera
centrarme en mayores campañas.


