En este caso es el discurso de un candidato, pero a lo largo de la historia ha habido otros de connotaciones similares en boca de presidentes; el de JFK días antes de ser asesinado es uno, otro podría ser él de despedida de Eisenhower.
Seguramente suena un poco pretencioso el decir que nos estamos jugando mucho en los tiempos que nos ha tocado vivir, generaciones pasadas nos podrán rebatir que ellos pasaron cruentas guerras y crisis crónicas, pero este es nuestro presente y en el ya se palpa que la tensión de modelo agotado toca a su fin. Ya comentamos que Siria es una de las claves que puede hacer despeñarse todo lo construido, un Estado que es campo de batalla donde luchan diversas formas de ordenar y dirigir el nuevo orden del siglo XXI. Trump lo sabe, alguien lo ha puesto ahí y ganará o perderá, pero lo que trasluce, o quizás transparente, es la lucha en las élites globalistas contra imperialistas, quizás lo financiero sobre lo real, dos nociones en las cuales los estados-nación se ponen en duda frente a las grandes corporaciones; en el fondo dos tipos de fascismo: el de unas élites que dan mas poder a lo nacional, frente a otras que dan más poder a lo transnacional; Clinton frente a Trump son sus dos caras de una moneda cuyo dueño apenas podemos intuir.
N.P.
Habla Donald:
"No hay nada que el establishment político no sea capaz de hacer; no hay mentira que no sea capaz de contar, (con el único fin) de sostener su prestigio y poder a tus expensas... y eso es lo que ha estado ocurriendo. El establishment de Washington, y las corporaciones financieras y mediáticas que lo financian - existen sólo por una razón: Para protegerse y enriquecerse a ellas mismas.